Piñatas: PECADOS DE-CAPITALES

Esta pieza recubierta de componentes orgánicos, fue concebida para intervenirla en un espacio público y dejarla perecer entre los árboles.

“Pecados De-Capitales” es una instalación compuesta por 7 piñatas suspendidas en el espacio.  Cada una recubierta por componentes orgánicos de aves de corral, particularmente sus subproductos (plumas, patas, picos y ojos) provenientes de las granjas industriales.

La intención es de hacer referencia a una problemática no muy común en el arte colombiano; el maltrato y la explotación animal.

La idea era emplear  los despojos no cárnicos del ave, los vestigios que tradicionalmente no se consumen, con el fin de tocar una problemática como es la explotación animal desde una obra plástica, sin caer directamente en la complicidad de manipular el material (la carne) al cual se le saca provecho en granjas industriales.

El título de este trabajo se inspira en el origen histórico de la creación de la piñata, aunque muchos piensan esta fue una invención de la cultura mexicana, en realidad fue creada en China como un símbolo de agradecimiento y de celebración.  Pero fueron los misioneros españoles quienes le dieron un uso "pedagógico" para evangelizar en la recién descubierta América para cambiar la ideología politeísta de las distintas etnias, y así enseñar uno de los dogmas más complicados : el del pecado.

 

La esfera simbolizaba la tierra y los 7 conos encarnaban los 7 pecados capitales de la religión cristiana. Así, la lección consistía en castigar los pecados con una vara, para obtener recompensas de su interior.

Considero que este método es consanguíneo al concepto de la obra, simultáneamente interpretado desde mi óptica plástica; los pecados representan los castigos que asocio a las acciones y a los relatos de las peores matanzas cometidas a la especie animal para su explotación.

Es así como surge el título “De-capitales” nace de manera un poco evidente, jugando así con la palabra decapitar ; ya sea literalmente o alegóricamente.