MEDUSAS: Hecatombe Femenina

La obra "Medusas" tiene como objetivo visibilizar la epidemia de la violencia de género y de los feminicidios en Colombia.

El título de esta instalación se debe a la correlación que existe entre el concepto de la obra y el símbolo histórico de esta personaje de la mitología griega; el de la mujer castigada.

Medusa era una Gorgona sacerdotisa al servicio de Atenea, que fue violada por el implacable dios del mar, Poseidón.

Por ese motivo sufrió un destino trágico; maldecida y convertida en monstruo, siendo desterrada y decapitada por Perseo.

La figura de Medusa ha sido durante mucho tiempo el referente para quienes buscan demonizar a la autoridad femenina, cada vez que la autoridad masculina se siente amenazada por el género femenino.

Contrariamente, gracias al pensamiento feminista y al movimiento #metoo, Medusa renace como símbolo de poder e icono de la sabiduría femenina, representando la opresión de la mujer desde la antigüedad. 

La obra “MEDUSAS: Hecatombe Femenina” trabaja la fragilidad de la mujer frente a la violencia que se ejerce contra su cuerpo y su espíritu por medio de la pintura, el bordado  el collage, y de la ligereza de las cintas de video suspendidas dentro de un paraguas y del aire que las mueve, con la intención de vincular al público a esta obra inmersiva.

 

Esta instalación se compone por una serie de paraguas cubiertos con diferentes tipos de telas, texturas y patrones, los cuales tienen la intención de rendir un homenaje a las sobrevivientes de violencias más emblemáticas del país, como María Isabel Covaleda y Natalia Ponce de León, y a las víctimas de los feminicidios más conocidos hasta el momento, los de Rosa Elvira Cely y Yuliana Samboní.