«CHILLIDOS DE NOVILLOS PUEDEN SER BERRIDOS DE NIÑO»

Esta pieza tiene como tema el maltrato animal, específicamente el uso que hacemos de los animales en nuestra sociedad.

Mi afecto por el medio ambiente; especialmente por los animales, me motiva a exponer la problemática de su sufrimiento, creando figuras que evoquen a la silueta humana, personificando ultrajes que estas criaturas viven en las cámaras frigoríficas. 

 

La materialización de la propuesta artística tiene como objeto atraer la atención, recurriendo a una puesta en escena similar al de un espectáculo circense mediante una pintoresca carpa a rayas.

Los componentes de la obra simbolizan los despojos de animales en mataderos y peleterías industriales, lugares explotadores a los que comúnmente no accedemos.

En su interior, la composición escenográfica es tinturada de una atmósfera cruda y macabra, debido al efecto luz ultravioleta,  resaltando los colores blancos y fluorescentes del relleno de los torsos y extremidades confeccionados en alambre de corral.